En palabras de Juan Manuel Bonet, la pintura de Miguel Villarino (Morales del Rey, Zamora. 1959) “está hecha, sí, de contrastes. En ella, la condición urbana, vivida desde un cierto unanimismo, desde el sentimiento de habitar la ciudad tentacular, el laberinto borgiano o piranesiano, constituye una referencia constante, a la que han sido receptivos cuantos críticos han intentado traducir a palabras su poética. A los inconfundibles edificios esquemáticos que nacen bajo su pincel o bajo su buril, con sus tejados puntiagudos y sus chimeneas fabriles y sus decenas de ventanas todas vertiginosamente iguales, y también a sus interiores geometrizados, reducidos a esquema esencial, les he visto siempre un aire entre torresgarciescamente constructivo, y metafísico, una conjunción por lo demás que anida ya en el corazón de la obra del gran uruguayo.”.

Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas, en España y en otros paises. Destacan algunas en la región de Asturias: II Bienal ciudad de Oviedo; Trienal de Arte Gráfico Palacio de Revillagigedo, (3 edidiones), Gijón y Museo de Bellas Artes de Asturias, Oviedo. Ha participado en algunas de las significativas ferias del circuito internacional de arte contemporáneo como ArcoMadrid, Shanghai ArtFair, Artelisboa, Tiaf Toronto ArtFair, etc. Su obra se encuentra representada en colecciones públicas y privadas: MNCARS (Reina Sofía), Madrid; Museo Nacional del Grabado Español Contemporáneo, Marbella; Colección Arsfundum, Madrid; Museo de Bellas Artes de Asturias, Oviedo; etc.