Desde su formación como pintor, Casado (Málaga, 1971)se adentró en el trabajo tecnológico con la imagen digital y con lo que se denomina “animación 3D”, esos nuevos procedimientos tan hábilmente utilizados por los estudios de efectos especiales. Pero en Casado la intención en el empleo de “la herramienta” era muy diferente: se trataba de poner en pie un proyecto artístico, no de dar nuevos materiales a la industria del entretenimiento.

Lo  importante  en  un  artista  es tener  cosas  que  decir  y  saber decirlas.  Y ambos aspectos están presentes en las obras de Casado. Interesado desde sus inicios en la tecnología aplicada a las artes visuales, la ciencia y el humanismo. Casado, quién reside en Nueva York desde 1998,  ha expuesto su obra internacionalmente y conseguido numerosos premios y reconocimientos.