Crítica, reflexión y cuestionamiento, son algunos de los elementos constantes en la obra de Jaime de la Jara (Madrid, 1972), un joven artista madrileño que a partir de fotografías, instalaciones y videos, re replantea numerosos aspectos de nuestra identidad personal y cultural. Juega con la ambigüedad y la confusión del espectador, haciéndolo dudar de si hay algo real en lo que ve, estableciendo una línea difuminada entre la realidad y la ficción. Juega y modifica los significados originales de los elementos que encuentra en la cotidianidad, descontextualizándolos para crear un diálogo entre ellos a partir de la generación de un nuevo flujo de significados.

Con ello pretende criticar una serie de valores que heredamos y asumimos sin cuestionarlos. En otras líneas de reflexión trata de involucrar al espectador en un ejercicio de búsqueda de la memoria. La obra de Jaime de la Jara ha sido expuesta en centros nacionales como el Patio Herreriano de Valladolid, el MANCARS (Madrid), el Jardín Botánico de Madrid, la Casa Encendida (Madrid), o el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla).